Coincidiendo con la temida ‘cuesta de enero’ llega también la liquidación del último trimestre del año, y muchos autónomos se ven en la necesidad de tener que aplazar el pago de impuestos. Pero, ¿cuál es el criterio de la Agencia Tributaria para permitir aplazamientos en 2018?

En principio se podrá seguir aplazando impuestos en los mismos términos que en los últimos dos años (deudas de autónomos y pymes cuyo importe sea igual o inferior a 30.000 euros). En estos casos el aplazamiento no requiere aval y el proceso se realiza de forma automática.

Pero no todos los impuestos son aplazables. Con carácter general se puede aplazar las cuotas del IVA no cobrado, el IRPF y el Impuesto de Sociedades, con excepción del modelo 111 de retenciones e ingresos a cuenta del IRPF y los pagos fraccionados del Impuesto de Sociedades.

Además autónomos y pymes tienen diferentes plazos límite para prorrogar la deuda contraída:

  • 12 meses para autónomos.
  • 6 meses para las pymes.

Estos son, a grandes rasgos, los parámetros generales de los aplazamientos de deuda, pero fuentes de la Agencia Tributaria afirman que cada expediente se estudia de forma detallada, y se hacen excepciones cuando esté en peligro la viabilidad del negocio. Todos los aplazamientos llevan emparejados unos intereses de demora del 3,75%.

La gran mayoría de los aplazamientos solicitados son por importe inferior a 30.000 euros, aunque Hacienda también posibilita el aplazamiento de deudas superiores requiriendo, eso sí, un aval bancario, garantía hipotecaria o seguro de caución. Además se da un plazo límite de devolución de 36 meses.

*Fuente de la información ‘Infoautónomos’.

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