Controlar el nivel de endeudamiento es fundamental para la supervivencia de una empresa, por lo que debemos intentar, como autónomos, no incurrir en problemas financieros. Sin embargo es inevitable que haya momentos en los que nos encontremos con la temida morosidad. Si llega no dudes en usar las oportunidades que ofrece la Administración pública (tanto la Seguridad Social como Hacienda te permiten aplazar el pago de tus deudas).

A continuación, en Gómez & Moreno Asesores, te explicamos en qué casos sí y en cuáles no podrás recurrir a esta medida, así como las consecuencias que se derivan de la misma.

*Deudas aplazables del autónomo con la Seguridad Social.

Podrás solicitar el aplazamiento de la deuda contraída con la Seguridad Social:

  • Cuando se inicie el periodo de recaudación voluntaria.
  • Cuando la deuda entre en vía ejecutiva. Aquí se notifica mediante providencia de apremio, y se concede un plazo de 15 días para abonar lo adeudado o solicitar, en su caso, el aplazamiento.

Puedes aplazar, por tanto, cualquier deuda con la Seguridad Social, pero hay dos tipos que son inaplazables:

  • Cuotas que se pagan para dar cobertura a los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales.
  • La conocida como cuota obrera en el caso de que seas empresario y tengas trabajadores a tu cargo. Es decir, el porcentaje que corresponde pagar al trabajador por cuenta ajena y de cuyo ingreso es responsable el empresario.

La consecuencia directa del aplazamiento por parte de la Seguridad Social es que al deudor se le considera al corriente de pago de sus obligaciones (circunstancia vital para poder optar a un contrato con la administración o solicitar un préstamo a un banco). Además se paraliza el proceso ejecutorio de la deuda.

Por su parte el aplazamiento, junto con todos sus costes (recargos, intereses y costas) se debe asegurar mediante garantía suficiente excepto:

  • Cuando el total de la deuda aplazable sea igual o inferior a 30.000 euros.
  • Cuando tu deuda se sitúe entre 30.000 y 90.000 euros y se acuerde el ingreso de un tercio antes de 10 días (y el resto en los dos años siguientes).
  • A partir de los 30.000 euros necesitarás la constitución de garantías, es decir, te será exigido un aval solidario formalizado por entidades financieras u otros medios como la hipoteca inmobiliaria o mobiliaria, o una fianza personal.

El aplazamiento se puede conceder por un plazo no superior a 5 años, informándose en el momento en el que se concede de los cuadros de amortización a los que debes atenerte (siempre podrás liquidar anticipadamente).

Además no puedes olvidar que el aplazamiento conlleva los intereses de demora vigentes en el momento de solicitarlo, cifra que queda marcada en los Presupuestos Generales del Estado y que, para este año, se eleva al 3,75% del montante de la deuda.

*Cómo solicitar el aplazamiento de deuda con la Seguridad Social.

Puedes solicitar el aplazamiento en la sede de la Seguridad Social en la provincia en la que tengas autorizada la cuenta de cotización o, en su defecto, en la que tengas tu domicilio, así como presentarlo vía telemática en la sede electrónica de la Seguridad Social haciendo uso de tu firma electrónica.

Para su tramitación vas a necesitar:

  • El modelo de solicitud.
  • Un documento de reconocimiento de la deuda.
  • El escrito donde se especifica la liquidación de la deuda inaplazable (este se tiene que pagar antes de que se conceda el aplazamiento).
  • Un documento donde quede constancia de la deuda que se pretende posponer.

Si incumples con alguno de los plazos del aplazamiento el procedimiento de apremio continuará sin más trámites.

*Deudas aplazables del autónomo con Hacienda.

El trabajador por cuenta propia también puede tener contraídas  deudas con Hacienda que, estando en periodo voluntario o en periodo ejecutivo, podrán aplazarse o fraccionarse. Entre las incluidas en esta posibilidad se encuentran:

  • Pagos fraccionados del IRPF para empresarios o profesionales en estimación directa u objetiva (modelos 130 y 131).
  • Fraccionamiento en dos plazos de la declaración anual del IRPF (hasta el 30 de junio el primero y hasta el 5 de noviembre el segundo). También puedes optar por solicitar el aplazamiento del total de la deuda.
  • Aplazamiento de la cuantía resultante de la declaración anual del Impuesto de Sociedades (modelo 200).

Hacienda excluye de esta posibilidad:

  • Deudas inaplazables.
  • Las deudas del retenedor u obligado a realizar ingresos a cuenta (modelos 111, 115 y 123).
  • Los pagos fraccionados a cuenta del Impuesto sobre Sociedades (modelo 202).
  • Las derivadas de la ejecución de resoluciones firmes desestimatorias suspendidas durante las reclamaciones o recursos.

Al igual que ocurre con la Seguridad Social podrás aplazar dichas deudas sin aval siempre que estas sean inferiores a 30.000 euros. A partir de esa cifra hay que disponer de aval bancario, seguro de caución o garantía hipotecaria.

*Procedimiento para aplazar las deudas con Hacienda.

Puedes solicitar el aplazamiento de deuda de forma presencial en las oficinas de la Agencia Tributaria, o bien hacerlo vía telemática a través de su sede electrónica haciendo uso de tu firma digital.

Será necesario presentar una solicitud para cada impuesto pendiente de deuda, donde especificarás el importe de la misma y marcarás una propuesta de calendario de pago. La periodicidad de estos plazos debe ser mensual, y no inferior a 30 euros.

En algunas ocasiones te pedirán aportar, junto con la solicitud, cierta de documentación, como facturas impagadas (provocadoras de la deuda que arrastras) o información que demuestre frente al organismo público que podrás hacer frente a la deuda contraída.

Por último, pero no por ello menos importante, es importante que sepamos que el aplazamiento supondrá, como en el caso de la Seguridad Social, el pago de intereses de demora del 3,75%.

*Fuente de la información ‘Infoautónomos’.

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