Si estas dado de alta como autónomo seguramente habrás recibido más de una vez un email con el siguiente asunto: “Aviso de notificación en Sede Electrónica”. Al abrirlo lo único que encontrarás es un mensaje en el que se te informa de que, en aplicación de una ley de 2015, se han puesto a tu disposición notificaciones relacionadas con los procedimientos recaudatorios de la Seguridad Social. Pero sin ningún archivo adjunto, enlace, ni nada.

El desconcierto habrá sido mayor aún mayor si has leído en el segunda párrafo la siguiente frase: “transcurridos 10 días naturales desde la recepción del mensaje sin que usted acceda a su contenido, la notificación se entenderá por efectuada”. El organismo por tanto te está pidiendo que no respondas a ese correo, puesto que te lo ha enviado a título meramente informativo. Te invita pues a dirigirte a otros canales de comunicación con la Seguridad Social.

Pero, ¿cuáles son esos canales? ¿Cómo se accede a ellos? Ambas son dudas que asaltan a los autónomos desde que, en octubre pasado, la Seguridad Social prescindiera, de manera definitiva, de la correspondencia postal para el envío de sus notificaciones a este colectivo. A partir de entonces estas se van a remitir, única y exclusivamente, por medios electrónicos. Todo ello ha acarreado más de un problema a los que desconocían este cambio, o bien a aquellos que han hecho caso omiso de los avisos aparentemente vacíos.

Los expertos en la materia afirman que es habitual que al recibir un mensaje de este tipo los autónomos no sepan cómo actuar. Van a la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) y tampoco los ayudan, ya que simplemente les sugieren que acudan a un profesional para que les descargue la notificación. 

Hay un desconocimiento importante del procedimiento. Aunque los autónomos están obligados a consultar las notificaciones de la Seguridad Social por vía telemática desde octubre del año pasado, las empresas de todos los tamaños dejaron de recibir cartas de la Administración en 2011 (y las asociaciones, fundaciones y comunidades de propietarios, en 2016). El Gobierno tomó esta medida para ahorrar en papel y gastos de envío, así como para ganar inmediatez en la comunicación con los cotizantes.

Pero mientras que las compañías disponen de más recursos técnicos y humanos para cumplir la orden, los trabajadores por cuenta propia se han visto forzados a vivir pendientes de sus buzones virtuales. Si las notificaciones no se descargan en el plazo establecido se dan por efectuadas, y si se trata de una providencia de apremio o la reclamación de una deuda, perderás la posibilidad de recurrir o interponer recurso.

La Agencia Tributaria y la Dirección General de Tráfico también han prescindido de los carteros para comunicarse con las empresas, y lo envían todo a buzones online. Sí que mantienen abierto el canal postal para los profesionales independientes, aunque se prevé que dentro de poco sigan los pasos de la TGSS.

La modalidad telemática avanza también entre ayuntamientos y consejerías que, de este modo, siguen los preceptos de Bruselas a favor de la Administración electrónica. 

Los expertos aconsejan a los autónomos revisar al menos una vez por semana sus buzones virtuales, aunque todo ello también conlleva una serie de dificultades técnicas.

  • Para empezar, a la plataforma de la TGSS solo se puede acceder desde un ordenador de mesa que funcione con determinado sistema operativo (Windows 7 o superior, Linux o ciertas versiones de Mac OSX). Además debe contar con un decodificador de Java. Si no cuenta con conocimientos de avanzados de informática lo mejor es pedir ayuda a un programador.
  • Para poder acceder al servicio también hace falta un certificado de firma digital, es decir, una especie de DNI electrónico que permite la identificación del usuario. Este documento puede obtenerse en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT), o en alguno de los 20 organismos privados autorizados para ese fin (entre ellos los colegios de notarios y registradores). El trámite en la FNMT cuesta 24 euros (más IVA) para las empresas, siendo gratuito para los autónomos por ahora.

Pese a las dificultades apuntadas la Asociación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA) respalda la medida, argumentando que sus representados pierden 11 días al año en trámites (con este sistema esperan que se reduzca esta cifra). 

Las autoridades afirman que se está trabajando para perfeccionarlo, y desde ATA se ha solicitado que se habiliten días de cortesía para no ser notificado, o la posibilidad de instaurar un teléfono de información especializado.

*Fuente de la información ‘Cinco Días’.

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