Como bien sabemos la gran mayoría de trabajadores autónomos en nuestro país cotizan por la base mínima. La consecuencia directa de ello son pensiones irrisorias, sobre todo si las comparamos con las de los asalariados. 

¿Se puede compensar esa situación? La respuesta es , con plantes de pensiones privados. Entre ellos los expertos recomiendan los planes indexados. ¿Sabes qué son?

Técnicamente son “fondos que invierten en índices bursátiles completos que replican su rendimiento de manera estricta”. Es decir, tu inviertes en un fondo y este mismo, a su vez, invierte en los que se conoce como S&P 500 a la vez. Así tu inversión no va a depender de unas pocas acciones, sino de un conjunto de ellas.

A pesar de que son fondos con un mejor comportamiento a largo plazo que otros, no tienen entre sus beneficios la rentabilidad. Su mayor beneficio son las bajas comisiones que tienen. Es por esto precisamente por lo que los bancos no suelen ofrecerlos a sus clientes en un primer momento, porque apenas generan beneficios.

Las comisiones de estos planes de pensiones van entre el 0,60% y el 0,80% del capital invertido.

Pero no todos son ventajas, siendo uno de los principales inconvenientes que requieren una gestión activa permanente. Son considerados inversión a largo plazo, y aquí el interés compuesto actúa como factor clave a la hora de medir la rentabilidad. 

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