En nuestro país son habituales los negocios familiares, motivo por el cual es fundamental conocer cuál es la mejor forma de vincularse laboralmente.

La primera duda que nos puede surgir es si contratamos a nuestro familiar como autónomo colaborador o bien como asalariado,y eso va a depender en gran medida de la relación familiar que mantengamos con el empleado.

En primer lugar vamos a ver qué es un autónomo colaborador. Se trata de una figura bastante especial, ya que: 

  • Para la Seguridad Social es un trabajador por cuenta propia
  • Para la Agencia Tributaria es un trabajador por cuenta ajena

Los requisitos para poder contratar a un autónomo colaborador son:

  • La relación familiar debe ser cónyuge, descendiente, ascendiente o cualquier otro tipo de parentesco con el autónomo empleador, hasta segundo grado de consanguinidad
  • No puede ser una colaboración puntual, sino que debe implicar una continuidad/habitualidad en el puesto de trabajo
  • Compartir el centro de trabajo
  • El familiar contratado debe residir en el mismo domicilio que el autónomo, y estar a su cargo
  • No puede estar dado de alta como trabajador por cuenta ajena
  • Estar desempleado
  • Tener 16 años

Una vez conocemos cuáles son los requisitos para contratar a un autónomo colaborador, es importante que también conozcamos las bonificaciones que podremos obtener. Sin embargo aquí nos encontramos con una peculiaridad. 

La figura del autónomo colaborador está pensada para personas dependientes del autónomo principal. Por tanto se sobre entiende que los beneficios del negocio irán a parar a la unidad familiar. Así, el autónomo colaborador no contará con una remuneración concreta. 

Con ello las bonificaciones de las que hablamos no irán destinadas a la contratación del trabajador en sí, sino más bien al propio autónomo colaborador. Eso sí, no ha podido estar dado de alta en el RETA en los 5 años inmediatamente anteriores. 

  1. Bonificación del 50% de la cuota de autónomos durante los 18 meses posteriores al alta
  2. Bonificación del 25% desde el mes 19 al 24

Por último en relación a este tema, pero no por ello menos importante, debemos conocer los trámites para dar de alta a un autónomo colaborador. Es un proceso bastante sencillo: la persona contratada debe darse de alta en la Seguridad Social como familiar colaborador. En este caso, no es necesario darse de alta en Hacienda. 

Una vez tenemos claro cómo funciona la figura del autónomo colaborador, vamos a ver la contratación de un hijo como asalariado. Los requisitos son los siguientes:

  • Que el hijo sea menor de 30 años
  • Que no haya habido ningún despido improcedente en la empresa en los doce meses anteriores a la contratación
  • Mantener el contrato durante seis meses tras el periodo bonificado
  • Mayores de 30 años con un grado de discapacidad intelectual igual o superior al 33%
  • Mayores de 30 años con un grado de discapacidad física o sensorial igual o superior al 65%

Con este tipo de contrato se cotizará en el régimen general, pero no podrá incluirse la cobertura por desempleo. Eso sí, contará con una bonificación del cien por cien de la cuota empresarial por contingencias comunes durante doce meses (siempre en caso de contratación indefinida)

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