Cuando nos damos de alta como trabajadores por cuenta propia o como administradores de una sociedad, hay dos conceptos que debemos conocer y saber diferenciar desde un primer momento:

  • IAE: Impuesto de Actividades Económicas.
  • CNAE: Clasificación Nacional de Actividades Económicas.

Hoy, en Gómez & Moreno Asesores, vamos a explicar cuáles son las diferencias entre ambos conceptos para evitar errores y equivocaciones.

El IAE es un tributo que grava, como su propio nombre indica, las actividades económicas. Es un código que aplicaremos a la actividad que la empresa vaya a desarrollar. Y dependiendo de cuál elijamos se nos aplicará un tipo impositivo u otro, así como un régimen de tributación (si, por ejemplo, es una actividad empresarial o profesional, si está o no exenta de pagar IVA, etcétera)

La gran mayoría de las empresas están exentas de pagar este tributo. Sin embargo, las que cumplan los siguientes criterios deberán abonarlo:

  • Volumen de facturación superior al millón de euros.
  • Contribuyentes o personas físicas sujetas al Impuesto de la Renta de no residentes pero que operen en España con un establecimiento permanente. Además no pueden superar el millón de euros de facturación.

El CNAE por su parte no es un impuesto como tal, sino que se trata de un código que se va a usar durante la vida empresarial de la compañía. En este sentido suele tener relevancia de cara a la Seguridad Social, mientras que el IAE se utiliza a efectos de la Agencia Tributaria.

De esta forma las empresas, gobiernos, entidades financieras, dispondrán de datos estadísticos que pueden comparar. Así mismo, es importante que sepamos que el CNAE y el IAE no tienen porque coincidir. Tendrás que conocer ambos códigos para utilizarlos siempre y cuando sea necesario.

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